
Huracán: (Voz taína).
1. m. Viento muy impetuoso y temible que, a modo de torbellino, gira en grandes círculos, cuyo diámetro crece a medida que avanza apartándose de las zonas de calma tropicales, donde suele tener origen.
2. m. Viento de fuerza extraordinaria.
3. m. Suceso o acontecimiento que causa destrucciones o grandes males.
4. m. Persona muy impetuosa.
Día 3:
El sol entra por la ventana calentando mi cama, me siento descansado, los efectos de las copas de anoche no parecen afectarme demasiado. Son las 11 de la mañana y es tarde para bajar a desayunar, ponemos la televisión y en todos los canales hay noticias sobre IKE. Hace calor, pero se nota una brisa que anuncia lo que se avecina. Desayunamos algo en la habitación, gracias a Dios Lyon se ha traido algo de pan de molde y embutido, nos arreglamos y salimos a Habanear.
En el ascensor se montan dos chicas, cuando estamos saliendo del hotel Lyon se acerca a hablar con ellas, son dos chicas argentinas (Nora y Vini) que acaban de aterrizar en la ciudad, parecen simpáticas, así que nos vamos todos juntos andando hacia la Plaza de la Revolución. Una larga caminata, una breve llovizna y ya estamos llegando al sitio donde Fidel se dedica a aburrir a sus compatriotas.
Nos hacemos las fotos de rigor y cuando vamos a ir al monumento a José Martí, un militar nos dice que está cerrado. Hay que buscar un taxi para 5, algo un poco complicado, en un semáforo paramos un coche lleno de cubanos, le preguntamos si cabemos todos, nos dice que sí, yo miro el coche lleno de gente y pienso… !ni de coña! Lyon y las chicas se montan en el asiento delantero, mientras Julio y yo nos quedamos buscando un Taxi.
Tenemos suerte, nos ha tocado el taxista suicida, sorteamos las calles de La Habana saltándonos todo tipo de semáforos y aguantando pitidos y desplantes de los otros conductores, !Fernando Alonso se queda mamando a su lado! Pido a Dios que lleguemos pronto al Capitolio, cuando el coche para, salto para comprobar que estoy de una pieza.
Empezamos a callejear por La Habana vieja, tomamos calle Obispo y los jineteros empiezan a hacernos un marcaje en zona, empezamos a jugar con ellos, si se vienen para nuestra acera, nos cambiamos a la otra, cuando empiezan a andar, nosotros nos paramos, al final se cansan y nos dejan en paz! Terminamos comiendo en un patio con mesas y música en directo, mojitos, langosta, carne y camarones, se agradece la comida.
Lentamente paseamos hacia la catedral, en la plaza nos hacemos unas fotos y vamos a una tienda de artesanía cercana, curioseando por la tienda me asomo a una habitación y veo a una familia frente a un plasma viendo la televisión… !Un momento, esas caras me suenan! !Están viendo Aída, y se parten con las cosas del Luisma! Empezamos a hablar con ellos y nos dicen que se bajan las temporadas por el emule, que están enganchados a Aída, Aquí no hay quien viva, La que se avecina, Escenas de matrimonio… La aldea global es una realidad, hermano!
Nos dejamos caer por la Bodeguita del Medio para apurar los últimos mojitos del día y a la salida nos acercamos al Museo de la Revolución. Todo está cerrado en La Habana, el huracán se acerca y se nota en las conversaciones de la calle. Nos deslizamos lentamente hacia el malecón por Montserrate, el mar pelea por entrar en La Habana, el malecón está cerrado por la fuerza de las olas, son cerca de las siete y media y buscamos un taxi porque empieza a llover. Cinco minutos, diez y nada, cuando creemos que nos va a tocar darnos un paseo bajo la lluvia, para un autobús amarillo como el que lleva a Bart al colegio, sólo falta que conduzca Otto! Nos atropellamos para subir, el autobús está vacío y nos lleva hasta la misma puerta del hotel en el momento justo en el que IKE hace su entrada triunfal en la capital de Cuba.
Mojados por la lluvia nos preparamos para hacer frente al huracán, compramos algunas bebidas, nos damos una ducha, una cena y nos vamos para la habitación para montar una fiesta por todo lo alto. Los madrileños, las argentinas y nosotros apuramos hasta altas horas de la mañana una botella de ron y otra de bourbon, el Ipod suena a toda leche en la habitacíon 1517 del Habana Libre, pedimos hielo y Tukola al servicio de habitaciones, llamamos a las sevillanas para que se unan a la fiesta y cerca de las 4 de la mañana llaman a la puerta de la habitación. La puerta se abre y aparecen nuestros amigos de seguridad con caras de pocos amigos… “Oye chico, tienen que bajar la música que los clientes se están quejando!”, - “Sin problemas, compadre”, contestamos - ¿Por cierto, nos podeis subir más hielo?. Caras de estupor entre los seguratas…. ”Claro compañero, pero dadnos una copa de ron por lo menos!”, “Eso está hecho, hombre”, le damos la copa y se largan despidiéndose: “Sigan festejando!”
Mientras en el exterior IKE intenta echar abajo nuestro hotel, yo caigo en los brazos de Morfeo.. Ha sido un día bonito!
Día 4:
“Sánchez despierta, que nos están evacuando a la primera planta”, Lyon intenta despertarme, protesto entre gruñidos y me doy media vuelta, son las seis de la mañana y la cama me llama.
Abro los ojos y compruebo que es de día, Julio duerme en la otra cama, todo el hotel evacuado en la planta baja y nosotros durmiendo a pierna suelta en la habitación… !pa habernos matao!
A eso de las 12 bajamos por la recepción y vemos a toda la clientela del hotel deambulando por el Hall, parecen Zombis sacados de una película de George Romero, es hora de ponerme el Ipod a toda hostia y escuchar algo de Frank Delgado, me doy una vuelta por el hotel viendo la cara cansada y asustada de la gente, no será para tanto! pienso. Una hora más tarde nos dicen que podemos subir a la habitación pero no podemos salir a la calle.
Ese día es el más aburrido del viaje, todo el día en el hotel sin salir, me acerco a la chica de la agencia de viajes para pagar otro día en el hotel, me intentan subir el precio, le monto un pollo y al final entra en razón (Esto es Cuba, amigo), comemos algo en la cafetería, jugamos al dominó por la tarde, vemos la tele, nos echamos una siesta, se acerca la noche.
Después de la cena nos encontramos con que no tenemos nada para montar la fiesta esa noche, intentamos comprar una botella de ron en una tienda frente al hotel, negativo, lo intentamos en la cafetería pero nos piden 45 CUC, negativo, al final decidimos asaltar la botella de Havana Club 7 años del minibar. Los madrileños, las argentinas, las sevillanas y nosotros en nuestra habitación bebiendo ron y bailando, el ron se acaba y decidimos montar un concurso de baile, nos partimos el culo un rato…
Es hora de dormir, mañana nos queremos escapar a Varadero.





I love youuuu, argentinas, sevillanas, ….. sánchez, Julio,…… no hay anécdotas, lo que pasa en cuba se queda en Cuba ( término futbolístico por antonomasia)…. hay cosas que no cuadran.
Yo sólo digo una cosa: “Chicos dejen ya el tikitiki!!!”
Jajajaj como vas recortando Sanchez eres un artista!!!
Sanchez como vas recortando la novela poco a poco, eres un artista!! jajajajaja!!